18 pensamientos en “Me quedo con los comentarios

  1. Hola,
    Lo primero que se me ha venido a la mente al leer tu post es “este hombre ha estudiado o sociología o ciencias políticas” y acerté, fue lo segundo. Partiendo de ahí, me gustaría comentarte que me parece que tu reflexión ha sido muy valiente puesto que realmente ha sido tal, es decir has comentado lo que te inspiraba el tema de los profesores. Personalmente (como la primera opción que suponía para ti, sociologa) me apasionan estos temas, la economía está ahí en todas partes y la sociedad tiende a mediatizar todo por esta cuestión. Es el cáncer de la sociedad occidental, ¿sociedad desarrollada?.
    El problema es que no nos podemos quedar quietos, toda esta parafernalia capitalista termina arrasándolo todo, la cuestión es encontrar el punto medio, coger aquello positivo de la web social que nos conecte, no como marca sino como individuos que puedan aportar para el bien común y el desarrollo de todos, ¿soy una idealista no? Al menos tengo un objetivo altruista no como el beneficio imparable del capital del que hablas en tu post.
    Bueno espero que este comentario haya continuado tu reflexión con otro punto de vista. Muchas gracias por el post.
    Un saludo a todos

    • Hola Eva…una socióloga!…por qué será que hay tanta gente en el mundo de las bibliotecas que no ha estudiado biblioteconomía, curioso.
      Dices que he sido valiente por decir lo que pensaba sobre el tema de la monitorización, sin embargo, yo creo que no ha sido así. Lo creo porque es mérito de David y Tony el haber hecho de ésta la primera asignatura integral, que al menos yo, he conocido en el máster. Digo integral porque en ningún momento he sentido que nos hayan obligado tácitamente a olvidarnos de nosotros mismos y de nuestros conocimientos previos , más bien todo lo contrario. Gracias a su predisposición, por fin, hemos podido mostrarnos tal cual somos; por fin, no hemos tenido que intentar leerles la mente para tratar de adivinar qué querían que les pusiésemos en el trabajo dichoso. Si te has dado cuenta de que llevo gafas de politólogo es gracias a eso.
      En cuanto a si eres una idealista, creo que en absoluto. Lo que dices tiene todo el sentido…común del mundo, . El problema es que nos hemos acostumbrado tanto al medio ambiente capitalista, a su manera de hacer las cosas e interrelacionarnos, que parece que no puede existir otra cosa; tenemos tan interiorizados sus valores, que nos ocurre como a los peces, que si les preguntasen no sabrían decir si el agua existe o no. Para el capitalismo, las bibliotecas no dejarán de ser nunca un producto económicamente incomprensible, algo así como un agujero de pérdidas sin fondo. Y es que el capitalismo no aceptará nunca que hay beneficios más allá del dinero. Con las reglas de juego capitalistas (que pueden resultar muy prácticas en otros campos, no lo niego), las bibliotecas se muestran como peces fuera del agua y si esperamos a que nos salgan pulmones así de repente, lo llevamos crudo.
      Lo peor, lo que me lleva a pensar que a las bibliotecas les va a costar mirar hacia posibles alternativas, es que las universidades han empezado a asumir y normalizar la cosmovisión capitalista, por la que el conocimiento sólo puede demostrar su utilidad si es medible en términos económicos. En la universidad la empresa ahora está en todas partes (no digo que no sea adecuado que esté en algunas), lo que, personalmente, aprecio de forma muy notable en la UC3M (apreciación completamente subjetiva). En la UCM, donde estudié y trabajé, la tendencia no es aún tan marcada, pero esto no es por idealismo, sino por inercia, que es peor.
      Encantado de charlar contigo. Espero continuar la conversación. Un saludo.

  2. No entiendo, desde luego, este afán de posicionamiento en las bibliotecas, menos aún si son públicas, parece que aquello de la cooperación bibliotecaria va a ir dejando paso a la individualidad, a la creación de marca, a “nuestra oferta es única” porque hemos rebautizado un buscador y le hemos dado nombre propio, por ejemplo.
    ¿Ridículos egos? ¿Justificación de servicios y trabajos de despachito? Parece que olvidamos el objetivo primero: dar servicio a la “re pública” de una forma efectiva y desinteresada.

    • Mundo competitivo, en todos los niveles…es lo que hay. Dudo mucho que en mundo de jerarquías, un director de biblioteca ( ya que hablas de despachitos) que gana 2000, 2500, 3000 o…al mes, sin contar el estatus social (ya sabes, yo soy del grupo A con categoría x, ¡categoría!, y tú no), piense que haya algo en el sistema que no funciona. Si esperamos que el cambio venga de los de arriba, mejor que nos pongamos a ver si a corina le sale un príncipe o el fútbol y nos olvidemos.
      Seguimos hablando.

  3. Vaya, vaya, politólogo y bibliotecario en una misma persona. Combinación fructífera donde las haya y bien conocida por mí, aunque en mi caso el desdoblamiento sea externo y la politología venga de mano de mi pareja. Leyendo de nuevo con placer tu post, seguro además de que siempre voy a encontrar un punto de vista distinto y estimulante, me ha venido a la cabeza (deformación “profesional” de la conciencia politológica que viaja a mi lado) la aplicación de la teoría de juegos a nuestro comportamiento en la web social. Más en concreto, me ha recordado las teorías de la añorada Elinor Ostrom respecto a la gestión comunitaria de los recursos compartidos (los famosos “commons”), y cómo la mejor manera de asegurar su buen funcionamiento es mediante los acuerdos a los que llegan sus partícipes y beneficiarios, que también son los que los modifican y establecen mecanismos para la resolución de conflictos.
    ¿Cuán lejos nos encontramos en la actualidad de esto? ¿Es realmente la web social un recurso compartido? ¿Hay un juego de equilibrios? ¿Los actores son igualmente poderosos? Lícito es que algunos participantes cifren sus beneficios en los aspectos meramente económicos. Lícito que otros como tú, y yo, desde luego, cifremos en otros objetivos nuestra satisfacción. Pero tanto en un caso como en otro, lo decisivo es sabernos protagonistas de un “commons”, que regimos nuestros destinos. Ni más ni menos. Qué simple y qué terrible, Qué difícil.

    Y que podamos negociarlo y acordarlo en igualdad de condiciones con otros que tengan nuestros mismos objetivos. ¿Qué beneficio extraemos los ciudadanos (sí “ciudadanos” mejor que “usuarios”) de unas políticas de las que estamos excluidos permanentemente, precisamente para hurtarnos sus beneficios, para enajenarnos el “procomún” del conocimiento y el bienestar social? Dicho de otro modo, ¿quién gestiona nuestros “commons”? ¿Cuentan con nosotros para robarnos las bibliotecas, la sanidad, la educación, el trabajo y las políticas sociales?

    Qué estamos haciendo. Qué están haciendo. La ausencia del “commons”. Su “commons”.

    Un horror. El horror.

    Inaqui, una vez más, enhorabuena por tu blog. No es una palmadita. Es la exprexión de una opinión sincera. Que estés en paro es algo que me resulta difícil de asimilar. Extremadamente mal debemos estar haciendo las cosas.

    • Néstor, tengo que confesarte que te tenía cierto cariño, pero después de tu comentario ya estoy totalmente enamorado…pero no de tí, sino de tu mujer…intelectualmente uno puede ser polígamo no? Elinor Ostrom son palabras mayores, de las pocas heterodoxas con nobel. Se lo darían en 2009 para dignificar algo al premio, aunque después de darles el nobel de la paz a Obama y a la UE, no sé cuántas Elinor-Ostroms se necesitarían para que volviese a recuperar el crédito. Es curioso, pero en cuanto a pensamiento político, las dos figuras centrales más importantes para mí son mujeres: Hannah Arendt y Elinor Ostrom.
      Sobre lo que dices en la segunda parte de tu comentario estoy totalmente de acuerdo. Somos ciudadanos de tercera, completamente alejados de los centros de poder, robados, excluidos, cierto. Pero también es cierto que se lo ponemos muy fácil. Dicen que cada pueblo tiene los gobernantes que se merecen. En tertulias cotidianas con vecinos y amigos, ya no tv, cuántas veces no te habrás encontrado con gente que nos es capaz de unir dos ideas y sacar conclusiones: “Eso es muy difícil; estoy cansado de malas noticias y no me apetece pensar en todo eso; además, total van a hacer lo que quieran”. Cuando veo a chavales, la mayoría apuesto que en paro o con trabajos de mierda, acercarse a Florentino Pérez como si fuese un dios, la verdad es que me desanimo. ¿Tan difícil es entender que ese tipo es uno de los que, por ejemplo, consiguen que los gobiernos de turno tengan como prioritario la construcción de grandes infraestructuras tipo AVE, que disfrutan unos pocos y que a él le proporcionan tantos beneficios, mientras se desinvierte en los servicios básicos que disfrutamos todos? Encima le damos las gracias. Yo, personalmente, he conocido a gente que no tenía donde caerse muerta pero pensaba que era de clase media porque sus hijos tenían una playstation de última generación. Joer, que nos vendemos por muy poco. Una playstation, eso es lo que conseguimos del sistema.

      • El mundo es un pañuelo, con o sin mocos, con o sin redes sociales. Te voy a dar un poquillo de envidia en los próximos días si encuentro una foto que te va a dejar pasmao: yo, Irene (mi chica) y los Ostrom en su casa en mitad del bosque en Bloomington (Indiana). Como obediente y más que encantado consorte tuve el placer de pasar una temporada larga en el campus de Bloomington de la Universidad de Indiana gracias a una beca postdoc que le dieron a Irene para pasar allí dos años adscrita al Workshop in Political Theory and Policy Analysis que dirigía Elinor. La verdad, echo de menos aquella época en la que apartado temporalmente de mis deberes funcionariales me ganaba la vida poniendo subtítulos a series americanas como The Shield, Los Simpsons, The West Wing of the Whitehouse, Bewitched, Seinfield, etc. y dando clases de español a los agradecidos habitantes de aquella pequeña ciudad, reducto demócrata de la hiperconservadora Indiana.

      • Qué cabrooooooooooón!!!!…y qué extra-mega-crack tu chica.
        Espero sinceramente que cuando pase toda esta vorágine masteril podamos seguir manteniendo el contacto. Néstor,….eres todo un descubrimiento!!!!
        Un abrazo para ti e Irene.

  4. Ignacio, nuevamente tu post no tiene desperdicio! Me sumo a cada palabra, coma, espacio, etc. Tuve la misma sensación que vos cuando leia el manejo del cuidado de la reputación más como imagen que se proteje para mantener seguidores y contar y contar…que el simple respeto por la persona, su honestidad y su responsabilidad sobre lo que dice y comparte.
    Será que no me gustan los que viven cuidando la imagen y quedan cautivos no de lo que quieren decir sino de lo que deben y creen que los demás esperan que uno diga. Siempre en función de los números y las cantidades.

    Es como a nivel personal… si sos auténtico y sincero, si actuas con responsabilidad y te haces cargo de lo que decis, aunque te quieran difamar, la realidad de a gotas, se decanta sola. Los verdaderos seguidores, te conocen y no caes así nomás.
    Pero lamentablemente, esta semana nos tenemos que dejar de idealismos, y poner a hacer números, manejando softwares y monitorizando la reputación y lo que dicen y hacen los demás.

    Saludos,
    Silvana

    • Hola Silvana!
      Qué bueno volver a conversar contigo!! Tanto trabajo y monitorizaciones varias nos hurta en muchos momentos lo mejor de esta asignatura y en realidad de todas: el tiempo para conversar entre todos. Muchas veces se han abierto conversaciones intereantes en los distintos foros que se descontinuan porque nos urgen las prisas por pasar a la siguiente lección. Paradójico.
      Sólo te voy a decir una cosa acerca de tu comentario. Cuando escribí que a cuántos seguidores podría equivaler un solo comentario que destilase honestidad y ganas de aprender estaba pensando en todos los tuyos.
      Gracias Silvana por tu tiempo. No tiene precio.

  5. Ni lo dudes, Ignacio que me gusta muchísimo tu sinceridad, tu espontaneidad y tu transparencia! Me encanta en serio cómo escribis y sobre todo el contenido de tus post. Recibí tu mensaje en twitter, pero no te contesté por esa vía porque es tarde para mí y a tí te llegaría en la mitad de la madrugada. Si por esas casualidades dejaste el celular encendido y te despierto, no creo que quieras volver a leer nada de lo que yo haya escrito.
    Un abrazo! y por favor, no demores tantos días en escribir otro, te estaba esperando!
    Silvana

  6. “Letter in a Bottle”.
    What is “la force motrice” behind this inspirational eloquency, this motivational wave of interactivity that has turned our small community of postgraduate students into first line digital media debaters in just a matter of two months?? And it’s not just that. Their talents have gradually extended to all relevant domains so that they can henceforth confidently be acknowledged as social media advocates, analists, consultants, trainers.

    Our daily heavy routines added to the effort to stand up to the Web Social Course challenge may have left unnoticed the fact that the experiment has already worked for us. There have been great things happening these past few weeks that many of us may have missed out of lack of time but thankfully caught up with in the last round, Great spirit, motivation, brilliant ideas, acute criticism, a lot of humour all shared on line within our small network at first which has been obviously exponentially expanding.

    Juan and Nestor, let your voices be heard as far as possible, generating considerations, sharing not just words but attitudes that could surely make even the most experienced online influencers turn green!! Keep up the beat, pump up the volume!!!
    Keep up the good work🙂
    #websoc13

  7. Pingback: Letter in a bottle… | Lia Sant edufolio

  8. Nunca es tarde si la dicha es buena, así que aunque haya tardado unos días en leer y comentar tu post ahí va mi granito de arena o mi palmadita en la espalda como te gusta decirlo.
    La verdad es que me ha gustado tu post porque creo que expresas la deshumanización que está viviendo nuestra sociedad occidental. Realmente es un tema que me preocupa.
    Los ciudadanos ya no somos importantes, nos perdemos y perdemos nuestra esencia, que queda disuelta y olvidada por el voraz mercado. Ya no importan el bienestar de las personas, los valores comunes o la construcción de una sociedad mejor y más igualitaria. Nos convertimos en mercancía, acabamos siendo números en el sistema, no personas, obligadas a mantener ese mismo sistema corrompido que acaba con nosotros.

    ¿Cómo demostrar o reclamar la importancia de las personas sin números (dinero) que avalen? Al margen de la situación actual que vivimos y sobre la que podríamos debatir largo y tendido, es también significativo ver que, nosotros mismos como ciudadanos estamos deshumanizandonos. Ya no son sólo los malvados “mercados” los que nos convierten en actores necesarios pero prescindibles. Ahora mismo entre nosotros las relaciones personales son cada vez más superficiales, menos humanas y más tecnológicas. Sólo hace falta ver a un grupo de chavales en cualquier parte y comprobar como todos están enganchados a su móvil en vez de hablando entre ellos.
    Quizá estemos asistiendo sin saberlo a la decadencia de un modelo de sociedad y el nacimiento de otro distinto…

    Sinceramente me preocupa esto mucho más que el hecho de que las bibliotecas o cualquier otra institución pública deba monitorizarse o alcanzar unos objetivos (económicos o no). Porque pienso que la esencia de la sociedad es la que al final va a determinar que esos objetivos a alcanzar sean o no beneficiosos para todos. Yo creo en un sistema público eficaz y efectivo y que siguiendo esos patrones ofrezca un servicio ejemplar. Si para alcanzar eso es necesario monitorizar los resultados, bienvenido sea. Y en esto estoy en desacuerdo contigo. En mi opinión el hecho de que algo sea público no significa que pueda funcionar a cualquier precio o de cualquier manera. Muy al contrario, debería ser un ejemplo a seguir para otras instituciones o empresas privadas. Y no se trata tanto de rentabilizar monetariamente la inversión pública, como de que esta sea lo más eficaz posible para todos y tenga una gestión impecable.

    P.D: Hablaría al respecto de las Cajas de Ahorro, instituciones públicas en origen, y cómo las han hundido políticos cuyas indemnizaciones por despido han sido de varios millones de euros, pero me amargaría la tarde yo sola……arrrrrggggghhhh

    • Ojo yo no estoy hablando de la gestión pública, sino del procomún, que son dos cosas parecidas pero no iguales. Cuando hablo de bibliotecas o universdidades no me refiero a ministerios de educa-cación ni esas cosas. El procomún trasciende las fronteras de lo estatal-público. Procomún es por ejemplo un idioma. ¿Te imaginas si tuviésemos que pagar derechos de autor por aprender inglés por ejemplo? Absurdo ¿verdad?. Entonces, ¿por qué vemos tan normal que haya que pagarlos para acceder a determinados tipos de conocimiento? En cuanto al uso de las estadísticas-monitorización me parece bien, de hecho abro el post afirmándolo. Lo que creo es que, sobre todos las instituciones relacionadas con el campo científico o de creación de nuevo conocimiento, no pueden caer en en la trampa de pensar que su camino está sólo dentro del capitalismo o no está. Eso demostraría por parte de los responsables de esas organizaciones una ceguera y falta de perspectiva histórica considerables. Joaquín Rodrígez en “El Potlatch Digital” escribe: “Un economista formado en el funcionamiento del sistema capitalista (…) estaría poco predispuesto (…) a reconocer que la práctica económica del capitalismo tuvo una génesis histórica concreta y es posible que una fecha de caducidad muy próxima (…) existen diversas prácticas económicas distintas al capitalismo, tanto a lo largo de la historia, en un eje diacrónico sobre el que podrían situarse esas diversas prácticas, como en el ancho espacio del mundo que poblamos, en un eje sincrónico”. Lo que quiero decir con esto es que para el capitalismo, las bibliotecas no dejarán de ser nunca un producto económicamente incomprensible, algo así como un agujero de pérdidas sin fondo. Y es que el capitalismo no aceptará nunca que hay beneficios más allá del dinero. Con las reglas de juego capitalistas (que pueden resultar muy prácticas en otros campos, no lo niego), las bibliotecas se muestran como peces fuera del agua y si esperamos a que nos salgan pulmones así de repente, lo llevamos crudo. Las bibliotecas no deben olvidarse nunca de su esencia, lo que no quiere decir que la gestión económica que de ellas se haga no tenga que responder a criterios razonables y de control. Pero bueno, una sociedad es libre…o no, de elegir como distribuir la riqueza que genere y en qué invertirla…pero eso es ya otro tema.
      Un placer de nuevo intercambiar pareceres contigo.

  9. En el término medio está la virtud. Esta idea aristotèlica y tan traída y llevada a la cultura popular es la que parece ser la máxima para muchos. ¿Será cierto eso de la sabiduría popular? Esta ciudadana de tercera y poco original la hace suya y, al mismo tiempo, la rebate al leer este post, al seguir al protagonista por las redes pero sin monitorización y al expresar su humilde opinión… Debo deciros que el nivel que desde un principio habeis mostrado me ha retenido en muchos momentos a la hora ya no de comentar, si no incluso de redactar mis propias publicaciones en el blog. Entiendo, sigo y coincido con todo lo expuesto, y yo misma difiero, (“y vivo sin vivir en mi porque no muero”). Pero también entiendo que como ciudadana de tercera poco puedo hacer ante las circunstancias expuestas: ¿sirve de algo la crítica a ese sistema en el que estamos incrustados y del que no podemos evadirnos? Desde luego, es necesaria “tanto como el respirar”. Si no hubiese vices disidentes no existirían personajes como Hanna Arendt; si no hubiese redes resultado de la evolución tecnológica, no habría consumo de las mismas. Un uso virtuoso de las mismas creo que sería lo ideal: aprovechemoslo en nuestro día a día, en nuestras bibliotecas.
    Y esas nuestras bibliotecas tienen que evolucionar, como la tecnología, porque sus usuarios demandan otras necesidades y hablan por otras vías, luego tendremos que adaptarnos en la medida de lo posible y “de forma virtuosa”… ¿Tenemos capa idad de discrepar en ese contexto? ¿Podremos ser coherentes y aprovechar su excelencia? Mientras sea una nueva forma de comunicación estaremos en el camino; el problema vendrá si es un cambio feaciente de comunicación… Con todos los intereses que condicionan todo: la comunicación, las relaciones personales….

    Creo que seguiré en un post.

    Me siento afortunada por haber coincidido con vosotros. Gracias por vuestros escritos…

    • Ese mismo sentimiento de fortuna que manifiestas es exactamente el mismo que tengo yo. El poder acceder a los trabajos del resto de compañeros y que todas las actividades estén abiertas a la participación, no sólo de la comunidad websoc13, sino de todos aquellos que pasen por ahí y les apetezca echar un ratillo, no tiene precio. Además, da gusto sentir cómo los conocimientos que vamos adquiriendo, muchos de ellos sin darnos cuenta, tienen vinculación directa con nuestro día a día, lo que es una invitación directa a que nos podamos expresar libremente conectando y trayendo ideas y experiencias de aquí y de allá sin tener que limitarnos a lo que previamente esté específicamente prefijado en el temario.
      Por eso, gracias a tí por haber elegido este espacio para expresarte y te animo a que lo sigas haciendo. Aunque en estos momentos parece que la capacidad de acción está secuestrada, hay que seguir manteniendo vivas las ideas, porque, en el hipotético caso de que sean irrealizables, al menos prefiero que mis hijos sean conscientes de su posibilidad.
      Seguimos la conversación.

  10. Que os leemos, que os leemos. No hemos querido intervenir para no inducir a nadie a no responder después de haberos leído, o para no coartar a nadie de lo que pudiérais decir. Que os leemos, que os leemos. Que ya vemos que habéis salido del temario para volver al temario, para discrepar, para medir, para reflexionar y, como apuntaba Lia, para transformaros en usuarios activos de las redes.

    Y que, como reflexión al margen, aunque no tenga que ser (no pueda serlo, espero, por el bien de algunos de vuestros entornos personales) de la misma manera, ya véis lo que podéis empezar a extraer, y a crear, del “procomún” (o de los “comunes”, creo que estamos hablando de conceptos similares). No reflexionaré más porque creo que a los profesores nos toca ser algo así como los “árbitros” del partido, aunque nos sintamos tentados a jugar con la pelota. Que os leemos, que os leemos.

    Me permito, no obstante, una apostilla, mencionaros una referencia que no tiene exactamente que ver con esto, pero que tal vez pueda tener alguna relación. Creo que a alguno de vosotros ya le he hecho esa referencia (y es posible que sea a ti, Juan Ignacio): http://www.lasindias.net No en sí necesariamente por lo que constituye, sino porque algunas de las reflexiones incluídas, por si no las conocéis, os pueden ser de interés. (Disclaimer: no tengo relación alguna con ellos, más allá de haberles leído).

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